La lucha desigual de la farmacia.

¿Qué hacer cuando el no tener suficiente altavoz te convierte en el malo de la película?. Me refiero a los farmacéuticos. Colectivo sanitario con muertos por Coronavirus entre sus miembros, sector esencial, por supuesto, y hoy en la picota por el asunto del precio de los geles y soluciones hidroalcohólicas. ¿Cuál es la noticia?. Nota de prensa extraída de la página web oficial “lamoncloa.gob.es”: “A partir de mañana, los ciudadanos podrán acceder en condiciones económicas no abusivas a estos productos sanitarios de protección de la salud. Las mascarillas quirúrgicas tendrán un PVP máximo de 0,96 euros y los geles y las soluciones hidroalcohólicas, dependiendo de la cantidad que se adquiera, costarán entre 0,015 euros y 0,021 euros por mililitro”. ¿Cuál es la realidad?. Cita extraída de la Circular 379/20 del Consejo General de los Colegios Oficiales de Farmacéuticos: “Ante las posibles dudas que se plantean en el caso de los geles y soluciones hidroalcohólicas, sobre la consideración de “autorizados temporalmente por la AEMPS”, este Consejo General se ha dirigido al Ministerio de Sanidad para solicitar aclaración al respecto y confirmar que dicho importe máximo afecta únicamente a productos procedentes de las 9 empresas autorizadas temporalmente para ello, según nota publicada por la AEMPS el pasado 12 de abril y que se trasladó por este Consejo General en la circular 334/20. Por tanto, no afectaría a los producidos en oficinas de farmacia con instalaciones para ello y que los venían realizando habitualmente, ni a los procedentes de otras empresas comercializadoras de productos cosméticos que ya los estuviesen produciendo con anterioridad.” Vemos que el BOE pone una frase “autorizados temporalmente por la AEMPS” que produce en realidad que esto no afecte a la grandísima mayoría de los geles y soluciones hidroalcohólicas que se venden en la farmacia, pero la nota de prensa hace pensar lo contrario, la noticia ya está en todas las radios, en las televisiones y el paciente acude a la farmacia exigiendo lo que ha visto y oído en los medios de comunicación. El farmacéutico, profesional sanitario, se da cuenta que si aplica esos precios en muchos casos venderá por debajo del precio al que lo ha pagado, incumpliendo por el camino una ley, pues ese producto ha estado últimamente desabastecido y está siendo objeto de especulación por sus distribuidores, y si se le ocurre quejarse obtendrá como resultado el quedar como ruín y pesetero. Un humorista, Luis Piedrahita, les llamará en la radio “gente barra uza, gentuza…, asociaciones de miserables organizados que quieren forrarse traficando con material sanitario, hordas de gentuza que extorsionan con el material farmacéutico, FARMAFIA”. Como en otras muchas ocasiones, si rascas para no quedarte en la superficie, detrás hay una información insuficiente, sesgada, en la que unos medios totalmente desiguales hacen parecer a unos lo que no son, y los otros consiguen hacer creer lo que no es. Y entre los dos, unos medios de comunicación que no logran cumplir su función, informar.